San Bernabé
Fiesta: El 11 de junio. Todos sabemos que se
puede
encontrar a San Bernabé en el Nuevo Testamento. Era
judío, nació en Chipre y se llamaba José,
vendió sus
propiedades y dio el producto a los Apóstoles quienes
le dieron el nombre de Bernabé y, en Jerusalem, hizo
vida común con los primeros conversos de la
Cristiandad. Persuadió a la comunidad allí para que
aceptaran a Pablo como discípulo, fue enviado a
Antioquía, Siria, para predicar en esa comunidad y
llamó a Pablo para que viniera de Tarso. Junto con San
Pablo trajo la donación de Antioquía a la comunidad
de Jerusalem durante una hambruna y volvió a Antioquía
con su primo Juan Marcos. Los tres partieron en un
viaje misionero a Chipre, Pérgamo (cuando Juan Marcos
fue a Jerusalem) y Antioquía en Pisidia en donde se
opusieron tan violentamente a ellos que decidieron
predicar entre los paganos. Más tarde fueron a Iconio
y Listra en Licaonia en donde los aclamaron como
dioses primero y después los echaron de la ciudad a
pedradas por lo que volvió a Antioquía en Siria. Al
presentarse una disputa con respecto a la observancia
de los ritos judíos, Pablo y Bernabé fueron a
Jerusalem a un concilio, en el que se decidió que los
paganos no tendrían que ser circuncidados para ser
bautizados. A su regreso a Antioquía, Bernabé quiso
llevar a Juan Marcos en otra visita a las ciudades en
dónde ellos habían predicado antes, pero San Pablo se
opuso debido que Juan Marcos los había abandonado en
Pérgamo. Ambos partieron y San Bernabé volvió a Chipre
con Marcos y no se vuelve a saber nada más de él,
aunque se cree que sus diferencias con San Pablo
finalmente fueron resueltas. Según la tradición, San
Bernabé predicó en Alejandría y Roma, fue el
fundador de la Iglesia chipriota, Obispo de Milán (no
lo fue) y fue muerto a pedradas en Salamina en el año
61 aproximadamente. Durante mucho tiempo se le
atribuyó la Epístola apócrifa de Bernabé, en la
actualidad, los estudiosos modernos la atribuyen a un
cristiano de Alejandría entre los años 70 y 100; el
Evangelio de Bernabé probablemente fue escrito por un
cristiano italiano que se convirtió en mahometano; y
los Actos de Bernabé que alguna vez se atribuyeron a
Juan Marcos fueron escritos en el siglo V de acuerdo
con lo que ahora sabemos. Su fiesta es el 11 de
junio.
Con agradecimiento al Catholic
Online.