Nuestra Señora de Copacabana

Fiesta: El 5 de agosto. En el sitio en donde la
península de Copacabana es parte de Bolivia y penetra
el Lago Titicaca, cerca de las islas del Sol y Luna,
lugares sagrados de los incas, a 4800 metros sobre el
nivel del mar, es donde se originó la devoción a la
"
Santísima Virgen de la Candelaria, Nuestra Señora de
Copacabana". La figura, hecha de yeso y fibra de la
planta del maguey, está completamente cubierta con
hoja de oro, salvo por el rostro y las manos y en sus
ropas se reproducen los colores y atuendo de una
princesa inca. Su forma original está permanentemente
oculta por ricas túnicas y capas. Su pelo, tallado,
se ha cubierto por una peluca. Esta imagen de la
Virgen mide más de 1.20 m y su expresión suave – igual
que la del Niño que sostiene como si estuviera a punto
de caer - recuerda los rasgos de los habitantes de la
región. La escultura es obra de Francisco Tito
Yupanqui, descendiente del Inca Huayna Capac y
escultor inexperto, cuyos primeros esfuerzos fueron
rechazados, pero finalmente su amor y perseverancia
produjeron esta imagen de la Virgen que se entronizó
humildemente en una pobre iglesia de adobe el 21 de
febrero de 1583; esto lo hace uno de los santuarios
Marianos más antiguos de las Américas. El templo
actual data de 1805 y la imagen se coronó durante el
pontificado de Pío XI. Durante siglos, la imagen se
cubrió con valiosas joyas y la iglesia recibió tesoros
que fueron saqueados más tarde por presidentes,
dictadores y generales. Hoy en día, la imagen que los
indios quechua y aimara llaman "La Coyeta",
porta
ricas joyas en cuello, manos y oídos, regalos de
sus devotos. En su mano derecha sostiene una cesta de
paja y un bastón, regalo y recuerdo de la visita del
virrey del Perú en 1669. La imagen original nunca deja
el santuario que fue convertido en basílica en 1949;
en las procesiones se lleva una copia. En su origen,
la fiesta de la querida patrona de Bolivia era el 2 de
febrero, celebración [anteriormente] de la
Purificación de María pero después se transfirió al
5
de agosto con su propia liturgia y una gran
celebración popular.
Con agradecimiento para
Mary Page.