San Patricio

Más información

Fiesta: El 17 de marzo. San Patricio de Irlanda es uno
de los santos más populares del mundo. Junto con San
Nicolás y San Valentín, el mundo secular  comparte
nuestro amor por estos santos. En este día también
todos somos irlandeses. San Patricio nació alrededor
del año 385 en Gales Oriental. Sus padres fueron
Calpurnius y Conchessa, romanos que vivían en Gran
Bretaña trabajando en las colonias. Cuando era un
muchacho de alrededor de catorce años, fue capturado
durante una incursión guerrera y fue llevado  a
Irlanda como  esclavo para cuidar y pastorear ovejas.
Aprendió el idioma y costumbres de las personas que lo
retuvieron. Durante su cautiverio,  se volvió a Dios
por medio de la oración.  Escribió "El amor y el temor
de Dios crecieron cada vez más en mí, como lo hizo la
fe y mi alma fue elevada, por lo que, en un solo día,
hice como cien oraciones y por la noche, casi lo
mismo." " Oré en los bosques y en la montaña, incluso
antes del alba. No sentía ninguna dolor a causa de la
nieve, del hielo o de la lluvia." La cautividad de San
Patricio duró hasta que cumplió veinte años cuando
escapó después de tener un sueño de  en el que Dios le
ordena dejar Irlanda e ir a la costa. Allí  encontró
algunos marineros que lo devolvieron a Gran Bretaña
dónde se reunió con su familia. Tuvo otro sueño en que
los irlandeses lo convocaban: “Te rogamos,  joven
santo, que vengas y camines entre nosotros una vez
más."  Inició sus estudios para el sacerdocio y fue
ordenado por San Germán, obispo de Auxerre, quien fue
su maestro durante años. Más tarde, San Patricio fue
ordenado como obispo y  enviado a predicar el
Evangelio en Irlanda. Llegó a Slane en ese país el 25
de marzo de 433. Allí se encontró con el Dichu o jefe
de una de las tribus quien intentó matarlo pero fue
incapaz de mover su brazo hasta que desistió de sus
malas intenciones, debido a ello San Patricio lo
convirtió. San Patricio empezó a predicar el Evangelio
por toda Irlanda y a convertir a muchos. Él y sus
discípulos predicaron, convirtieron a miles y
empezaron a construir iglesias por todo el país.
Reyes, sus familias y reinos enteros se convirtieron
al cristianismo al oír el mensaje de San Patricio que
ya tenía muchos discípulos, entre ellos Beningno,
Auxilio, Isernino y Fiaco quienes también fueron
canonizados más tarde. San Patricio predicó en Irlanda
durante 40 años y convirtió a todos. Hizo muchos
milagros y escribió de su amor por Dios en las
Confesiones. Después de años de vivir en la pobreza,
mientras viajaba y soportaba muchos sufrimientos,
murió el 17 de marzo de 461. San Patricio empleaba el
trébol para explicar el misterio de la Santísima
Trinidad y desde entonces se le ha asociado con él y
con los irlandeses.

San Patricio era un hombre humilde, piadoso y amable
cuyo amor y total devoción y confianza en Dios debe
ser un brillante ejemplo para cada uno de nosotros. Él
no temió a nada, ni siquiera a la muerte, así de
completa era su confianza en Dios y en la importancia
de su misión.

Con agradecimiento para Catholic Online.